Como este blog no trata de mi vida real, ni menos es la bitácora de como un cesante deja de serlo, no les había contado que en un concurso en el que pase de etapa, se me ocurrió llegar hasta la última, pero el sueño tenía que terminar. El tema es que me llamaron para informarme que no había quedado. Sería estùpido escribir esta entrada si les contará solo esto. La cosa es que el Adminstrador -sí, con mayúscula por que es mi jefe- del Tribunal me ofreció un inetrinato por tres meses. Así que mi vida de cesante ahora ya no es tal. Saludos. |