Gracia. Estupor. Escándalo. El sentimiento se acrecienta pero termina en indiferencia. Fue un chiste. No el “Debate”- acto repetido en las elecciones en que todos esperan una jugada maestra que nunca llegará, ilusos-, sino los análisis que en el fondo terminan creando el debate. Esos análisis terminan construyendo el debate. Quién ganó. Quién perdió. Quién se vio bien. Quién no. Mentira, todo es a medias. Pero como fue un chiste el análisis posterior por parte de todos los expertos –cuando menciono los análisis, me refiero a los de los expertos-, haré uno yo. Sí. Funesto Tocino entra a la arena política. Ya tengo apodos. Funesto Cochino, Toxino, Funesto Porcino. Allá ellos, yo les tengo aprecio pero el tema es otro, como dicen ellos. Para hacer un análisis no pueden hablar de todo porque como dice el cliché, se termina hablando de nada. Que la idea, la pregunta, la vestimenta, el porcentaje, la actitud, el tono, la credibilidad, la baba y las canas. Así no se puede. Se debe hablar de lo importante: Piñera es mediático y lo confirma. Bachelet no lo es, pero ahora lo deja en duda. Aporte de estos juicios: cero. Alguien lo vio? UC13, CHV, MEGA, TVN. El tema es otro. Muchos –si atentos estuvieron- se habrán percatado de la falta de sujeción a las reglas que tuvo Sebastián Piñera. No contestaba las preguntas, y si lo hacía, lo hacía en el siguiente turno, cosa que no servía porque ahí la pregunta era otra. Después respondía la contra pregunta de Bachelet –ahí andaba totalmente perdido- e incluso en una intervención él hizo una pregunta a Bachelet. Después no era difícil para quien recién prendía el televisor pensar que este era un esquizofrénico peleando solo. Casi nunca respondió, y cuando lo hizo era en el tiempo de otra pregunta y que diablos le pasa a este tipo me decía yo. No creo que esto se deba a una falta de comprensión de Tatán Piñera, ni a una falta de inteligencia, sino a lo que mencionaba al principio de este párrafo. Para el hoy no existieron las reglas, él creyó que estaba en la mesa de algún directorio, creyendo que podía manejar los tiempos, -pero desafortunadamente para él y afortunadamente para el país- se vio atrasado, siguiendo a la Bachelet, tras sus pasos, como en Año Nuevo. Y por que el no sigue las reglas? Fácil, que haría usted con el poder que tiene Sebastián Piñera, respaldado por kilos y kilos de verdes dólares... Me causo extrañeza que la única que se lo mencionase fuera la aun más momia Constanza Santa María. No voy a referirme a la distinguidísima señora Bachelet. No me gustaría opinar sobre mi segura próxima jefa.... |